ETIQUETA - DOS

lunes, 12 de noviembre de 2007



100 % ALGODÓN, LAVAR A MÁQUINA MAX.30º C CENTRIF. CORTO. NO USAR LEJÍA

INGREDIENTS: AGUA, CETEARYL ETHYLHEXANOATE, GLYCERYL STEARATE,…, 200 ml

MADE IN CHINA


Supongo que dada nuestra incorregible tendencia de ponerle etiquetas a todo lo que cae en nuestras manos, un día, casi sin querer, empezamos a usar la máquina de etiquetar con las personas: “Carlitos, 5 años, conflictivo, vago, no muestra interés por nada” o “ Juan, 16 años, responsable, estudioso, siempre sigue las normas”… Cada cierto tiempo me levanto y veo una etiqueta nueva que me cuelga de un dedo o que me han pegado en la frente. Esos días me levanto de mal humor y es que aunque unas etiquetas salen con facilidad, otras son como esas que hay pegadas en algunos recipientes de plástico, que ya puedes usar agua, alcohol y hasta las uñas, que nunca las quitas del todo. Nuestras etiquetas no son como las de los medicamentos que pueden salvarte de la muerte en algunos casos (“contraindicado para enfermos del corazón”); ni siquiera como las de las prendas de vestir (“lavar a mano”)… Esas que nos colocan sin piedad suelen ser erróneas, y a veces, las leen tantas personas que pasan a parecer (que no ser) verdad. Es como cuando unos pantalones de la 36 marcan una 38, son muy pocas las personas que se dan cuenta del error y pasan al probador con la prenda. Y es que ni el gamberro es tan gamberro, ni el responsable tan responsable. Si sólo nos fijamos en las etiquetas luego llegan las sorpresas, y es que no tenemos que creernos todo lo que está escrito sólo por el hecho de estarlo… que seguro que casos se han dado de gente que se ha vuelto medio loca cuando se ha visto la etiqueta de la fecha de caducidad (¡y es que vaya susto hombre!)
Esta idea me ha estado rondando la cabeza varios días, porque quizás lo de poner (y que nos pongan) etiquetas es inevitable, y no supone un problema cuando sabemos cuáles debemos dejarnos (si es que queremos dejarnos alguna) y cuáles arrugar y tirar a la basura. El problema es cuando nosotros también nos creemos una 38 y nos convertimos en la persona que los demás se creen que somos, renunciando a nuestra verdadera esencia.

Lo siento por la ausencia, se ve que me quedé embobada mirando una de las etiquetas que me habían pegado en la frente… una escrita en chino o japonés, no sé...y entre eso y lo de leerla a través del espejo (y claro, ahí que seguí yo dándole vueltas a lo de si me decía la realidad o la deformaba) he estado entretenida un tiempo. Y es que a mí, antes de quitar las etiquetas me gusta leerlas…aunque sólo sea por curiosidad… lalala*

10 comentarios:

Belén dijo...

Bueno, a veces están las veces en las que no te fías de la etiqueta, y resulta que es totalmente cierto! aisssss

Te eché de menos :) besos!!!!

Nodisparenalpianista dijo...

Ha merecido la pena esperar!!!!
A mi me encanta romper las etiquetas, uy, Nodisparenapianista pues tú parecías -aquí poner topicazo-. Pues ya ves que no. Juajuajua, anda que no me he reído veces con esas chorradas. Oye, pues no pareces. Y sigo riéndome... ¿o si?

Por ser el segundo en comentar (las damas primero) tengo premio, ¿no?

abenamar dijo...

Muy cierto eso de las etiquetas que te ponen. Ni tanto ni tan poco... cada uno es lo que quiere, y lo que digan los demás... pass.
A veces fastidia un poco que te digan que eres como no eres, pero lo bueno es seguir siendo tú mismo. Al final se verá. Y por supuesto, nadie es perfecto ni imperfecto del todo.
Bienvenida de nuevo.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Bienvenia a la blogosfera de nuevo !!!

Tienes razón como te pongan una etiqueta o un sambenito, te lo quedas para siempre, aunque sea exagerado. Mucha gente opina sobre por la primera impresión que le causa una persona y no profundiza más.

un beso

Petrarca dijo...

De blog en blog he llegado hasta aquí y si fuera jurado de Eurovisión te diría: Twelve points! Pero tampoco quiero etiquetarme.

Me encanta cómo escribes.

Perdida dijo...

Hay tantas etiquetas que llevamos a rastras sin querer y, a veces, sin saber...aisss!

Opto por arrancarlas todas, que no creo que ninguna de ellas valga la pena ;)

Valió la pena la espera, besitos guapa!

Saphy dijo...

No te preocupes por el retraso, no te pondremos ninguna etiqueta de impuntual ni nada por el estilo ;-)

Supongo que etiquetar las cosas forma parte de nuestra organización, con las etiquetas le damos cierto orden al caos. Pero al igual que ocurre con las etiquetas de las latas de refrescos, que entre tantas palabras como enzima o edulcorante no sabemos lo que lleva lo que vamos a bebernos, las etiquetas que le ponemos a cosas más importantes como lo son las personas muchas veces no nos dejan llegar a conocerlas de verdad.

Pero es que parece que criticar y juzgar está dentro de nuestra condición... así que tenemos que aprender a vivir con ello, pero supongo que llevando el cuidado de no etiquetar antes de tiempo (ni después).

Eso sí, no puedes negar que una etiqueta que lleve una sonrisa estampada y que te salude por las mañanas es una mala idea! :P (porque a mí eso me anima mucho... jejeje!)

un besazo!

el trenti dijo...

Estás dejando el listón muy alto...

Y lo mejor es que sabes superarlo

Carcajäda* dijo...

Belén: jaja! sí..esas cosas también pasan!! estaremos predestinados a equivocarnos?? BEsitos guapa!

Pianista: Como premio te puedo mandar un beso, como a todos los demás :)) que como esto es una espiral infinita sin principio ni final no hay primeros ni últimos..jajaj! Rompamos etiquetas!!

Abenamar: Que viva la imperfección, y que todos puedan ser como quieran sin escuchar a los demás :) Besoss!!

Fernando: LAs primeras impresiones son poco fiables, no hay que guiarse solo por ellas, aunque también hay que reconocer que también son importantes. Besitos!

Petrarca: Gracias por la visita y por atreverte a comentar. Vuelve cuando quieras!!BEsos!

Perdida: Pues sí..a veces dan ganas de arrancárselas todas de golpe..yo sigo con la fea costumbre de leerlas primero, y oye, a veces tardo más de lo que debería en quitármelas.. BEsos!

Saphy: etiquetas de impuntual me crecen por todos lados..jaja..y esas van cargadas de un poquito de razón. Ojalá nos llenarán siempre de etiquetas llenas de sonrisas!! Besos!!

El trenti: Gracias! siempre podemos mejorar y a mí me queda un mundo..espero mantemerme y no aburriros, que es lo más impotante. BEsos!

Gracias a todos!

El callejón de los negros dijo...

Las etiquetas sociales. Es algo de lo que huyo constantemente. Pero las tenemos como herramientas de defensa, no las quiero, y las usamos constantemente.

Quiero ser un college de muchas etiquetas.

saludos
Antonio